Soluciones de aislamiento acústico. para suelos flotantes, divisorias, trasdosados, techos… Para conseguir espacios interiores más silenciosos con suelo de pisada cómoda en viviendas, escuelas, oficinas y edificios públicos. Los forjados forman parte de la envolvente de los edificios, y por tanto deben ser convenientemente aislados en cumplimiento del nuevo CTE.

¿Qué es y para qué sirve el aislamiento acústico?

Por aislamiento acústico entendemos el conjunto de tecnologías desarrolladas para eliminar o reducir el nivel sonoro en un espacio determinado, así como las técnicas y los materiales empleados para este cometido. Para alcanzarlo se actúa principalmente sobre paredes y ventanas, así como suelos y techos.





No debemos confundir este concepto con el de absorción acústica, que consiste en el acondicionamiento de un determinado recinto cerrado para que el sonido circule mejor por él. Una técnica empleada sobre todo en salas de conciertos y estudios de grabación, así como de radio y televisión.





En el aislamiento acústico de edificios se emplean materiales aislantes y absorbentes. La importancia de conseguir un alto grado de aislamiento es fundamental, puesto que incide en el confort, la tranquilidad y la privacidad, tanto en hogares como en centros de trabajo. La contaminación acústica, de hecho, altera las condiciones naturales del ambiente empeorando la calidad de vida de las personas.





¿Cómo solucionar los problemas de ruido en una construcción, reforma o rehabilitación?





La clave para erradicar los problemas de ruido en una construcción, reforma o rehabilitación está en apostar por un alto grado de insonorización, lo que se consigue utilizando soluciones como las que ofrecemos en Sasmak. Nuestro almacén de materiales en Guipúzcoa trabaja con las mejores marcas del sector y ofrece asesoramiento técnico especializado sobre las últimas novedades.





Tenemos una amplia selección de materias primas necesarias para lograr el máximo aislamiento en viviendas, oficinas, empresas y locales comerciales. Suelos y techos flotantes, divisorias, trasdosados, forjados, cubiertas ligeras y transitables, sistemas de suelo técnico acústico... 





Las acciones a emprender para la insonorización en estos casos se dividen en tres grandes grupos: el aislamiento acústico de techos, el aislamiento acústico de suelos y el aislamiento acústico de paredes





Aislamiento acústico de techos





En el mercado encontramos numerosas soluciones para insonorizar techos. La principal consiste en la colocación de techos flotantes mediante la suspensión de paneles, generalmente placas de yeso laminado, de pladur, planchas de poliuretano aglomerado, paneles de cartón o de madera reconstituída (DM), y material aislante como la lana de roca o de vidrio, la espuma absorbente de poliuretano o el geotextil, dejando una cámara de aire entre el antiguo forjado y el nuevo techo.





Aislamiento acústico de suelos





Para el aislamiento acústico de suelos debemos saber distinguir entre dos factores importantes, como son el ruido por impacto, que es más difícil de controlar, y el ruido por el aire, que se transmite a través de ondas sonoras. En cualquier caso, la mejor solución es la de colocar suelo flotante básico o multicapa.





Obtenemos grandes resultados levantando las tablas del suelo y colocando capas de lana mineral entre las vigas. Estas tablas han de ser atornilladas hacia abajo sobre viguetas para evitar chirridos cuando caminamos sobre ellas. Hemos de tener en cuenta que la altura del suelo se incrementará en unos 30 milímetros, por lo que tendremos que ajustar todas las puertas a los umbrales.





Una buena alternativa para minimizar el impacto del ruido aéreo es sellar los huecos entre las tablas del suelo con selladores acústicos para que queden cerrados herméticamente. También podemos levantar un poco más el suelo, hasta los 10 centímetros, para incluir entre las vigas una lámina ignífuga de lana mineral que funciona como un gran absorbente acústico.





Aislamiento acústico de paredes





Para la insonorización de un determinado espacio también es fundamental actuar sobre las paredes. En el mercado existe una amplia variedad de productos que mejoran el aislamiento acústico, si bien nos centraremos en hablar de sistemas constructivos acústicos de eficacia demostrada.





El más eficiente sin duda es el montaje de un trasdosado auto-portante acústico. Para ello se colocan láminas de PKB-2, un compuesto aislante constituido por una base de polímeros bituminosos, pesados y flexibles, con estratos de material poroso de fibras textiles, que sirve para reforzar la densidad del tabique de origen.





A continuación se instala una estructura con amortiguadores y una primera capa formada por lámina de lana de roca, cubriendo todos los espacios y huecos de esta estructura. Después se coloca una primera capa de yeso laminado que se fija a la estructura y la membrana bituminosa en láminas. Por último, se monta una segunda capa de láminas de yeso prestando atención en romper las juntas respecto a la primera capa.





También podemos insonorizar paredes aplicando espuma acústica o colocando tabiques de pladur. Hay que resolver igualmente el problema de las ventanas, uno de los principales focos de ruido. La solución más utilizada suele ser la de colocar doble o triple acristalamiento.





El ruido y los efectos en la salud





El ruido origina problemas relacionados con el descanso, el sueño, el estrés y la concentración. También tiene efectos nocivos sobre la audición, el rendimiento, la conducta, algunas funciones fisiológicas e, incluso, la salud mental. Un estudio elaborado por la National Academy of Science Report revela que España es el segundo país más ruidoso del mundo, después de Japón. 





Se estima que alrededor de un 75 % de los hogares españoles no cuenta con un aislamiento adecuado frente a la contaminación acústica, lo que provoca que soportemos niveles de ruido ambiental superiores a los 65 decibelios, mientras que la Organización Mundial de la Salud establece como aceptables 55 durante el día y 45 por la noche. No obstante, el Código Técnico de la Edificación, modificado el pasado mes de diciembre de 2019, impone medidas más estrictas en relación a este asunto.





¿Cómo funciona el aislamiento acústico?





El aislamiento acústico funciona como un barrera que evita que el sonido entre en un espacio determinado, mediante la absorción o amortiguación, por la que la energía sonora se convierte en calor, o también la reducción del ruido, que se logra aumentando la distancia entre la fuente que lo provoca y el espacio a insonorizar. Para ello encontramos diversos enfoques, así como una amplia variedad de materiales y sistemas de los que hemos hablado extensamente con anterioridad.





En definitiva, el aislamiento acústico aporta numerosas ventajas puesto que ayuda a reducir los niveles de estrés, propicia el aumento de la capacidad cognitiva y de concentración, favorece la comunicación interpersonal y reduce los riesgos de padecimientos cardiovasculares, entre otros muchos beneficios.

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