Passivhaus, ¿qué son las casas pasivas?15.01.18

Mucho se habla ahora del concepto Passivhaus, pero en realidad no es algo nuevo. Las casas pasivas o Passivhaus es un estándar de construcción que nació en Alemania hace más de dos décadas y poco a poco ha ido extendiéndose por todo el mundo, hasta llegar a España.

Un concepto que se guía por principios básicos como los que ya tenía en cuenta el hombre primitivo para adaptar sus refugios en cuevas: una buena envolvente protectora y un buen aprovechamiento del calor del sol almacenado en los edificios. Esto es lo que permite  reducir al máximo la demanda energética de los edificios.  Es la mejor forma de ahorrar energía en las viviendas.

Su propio nombre lo indica, son edificios pasivos porque apenas tienen que hacer esfuerzo para mantener una temperatura constante y agradable, pero para que esto sea posible hay que trabajar desde la base, es decir, desde el diseño y la construcción.

Aislamiento térmico, clave en el Passivhaus

Si queremos mantener una temperatura constante, el aislamiento térmico del edificio es clave. Esto se consigue a través de una correcta elección de los materiales, así como un espesor concreto de muros y suelos, que variará en función de las condiciones climáticas de la zona en la que construimos.  Debemos tener en cuenta que, cuando hablamos de aislamiento térmico, no nos referimos tan solo a la protección contra el frío, sino también a la protección frente al calor.

El aislamiento es lo que impedirá que entre o salga el calor, y su posición en el muro será determinante para el buen funcionamiento térmico del edificio. Por ejemplo, en climas cálidos será aconsejable colocar el aislamiento en el exterior y tener la inercia térmica en el interior.
Uno de los objetivos que se persigue con el aislamiento térmico es la eliminación por completo  de cualquier puente térmico.  Los puentes térmicos se comportan en un edificio como un agujero en un cubo de agua: aumenta el flujo de calor entre el interior y el exterior de la misma forma que el agujero derrocha el agua del interior.

Una mejora en puentes térmicos puede conllevar ahorros de entre un 20 y un 30%, o incluso superiores. Con un asilamiento tradicional solo se consiguen reducir algunos puentes térmicos, como los de las juntas y uniones, pero el  Passivhaus permite reducir el resto de puentes térmicos de la casa.

Sistemas de ventilación

Otro punto clave en los edificios pasivos es el sistema de ventilación que será mecánico y controlado, permitiendo minimizar las pérdidas de energía. Se trata de una ventilación en la que la renovación del aire se produce por el funcionamiento de equipos electromecánicos dispuestos al efecto en la extracción. De esta forma, el aire caliente que sale, generado por las propias personas que viven en la casa y por los electrodomésticos, permite calentar el aire frio que entra.

Construcción hermética

Por último, en una vivienda Passivhaus, la envolvente debe ser lo más hermética posible para que el sistema de ventilación mecánica sea eficiente y logre la calidad del aire deseada.

Estos son los tres principios básicos en la construcción de edificios pasivos que en Sasmak tenemos muy en cuenta. Por eso, contamos con los sistemas y materiales necesarios para la construcción de edificios Passivhaus, pudiendo combinar un elevado confort interior con un consumo de energía muy bajo a un precio asequible.