Hacia el consumo de energía casi nulo15.01.18

El nuevo año siempre viene cargado de buenos propósitos, y el de 2018 es terminar el año con un consumo de energía nulo en todos los edificios de titularidad pública.

Así lo marca la directiva de eficiencia energética de edificios 2010/31/UE, cuyo objetivo es ahorrar un 20% de consumo de energía primaria. Para ello, establece como meta que en 2020 toda nueva edificación debe construirse bajo criterios del consumo energético nulo, una norma que, como vemos, para los edificios públicos se adelanta al presente ejercicio 2018.

Estas exigencias no se ciñen solo a la nueva construcción, sino que llegan también a la rehabilitación de edificios, puesto que hay un amplio parque edificatorio que necesita adaptarse a la nueva normativa.

Pero, ¿qué entendemos por consumo de energía casi nulo? La Unión Europea contempla en su directiva de eficiencia energética que los edificios de consumo casi nulo de energía (EECN) son “aquellos edificios de eficiencia energética muy alta”.

Además, añade que la cantidad casi nula o muy baja de energía requerida debería estar cubierta, en muy amplia medida, por energía procedente de fuentes renovables, in situ o en el entorno”.

Además de la procedencia de la energía, hay otros aspectos a considerar si queremos que un edificio sea de consumo casi nulo de energía. Se trata en definitiva de diseñar edificios pasivos con una reducida demanda energética, en los que se disminuya, entre otras cosas, la necesidad de encender la calefacción en invierno o el aire acondicionado en verano.

El camino hacia el consumo de energía casi nulo ya ha comenzado y en Sasmak contamos con los sistemas y materiales necesarios para poder alcanzar el propósito que nos hemos marcado para este 2018.